Page 62 - Europneus 255
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   Al igual de lo que ha ocurrido en el mercado de reposición de neumáticos, en los últimos años se ha registrado un crecimiento importante de las gamas medias y de las marcas blancas de baterías como consecuencia, principalmente, del envejecimiento del parque español de vehículos.
pocos los conductores que las llevan a que las compruebe un espe- cialista. Según un estudio de la iniciativa “Elige Calidad, Elige Con- fianza”, en invierno una de cada cuatro averías vienen provocadas por la batería. Las bajas temperaturas disminuyen su capacidad de arranque, y además las necesidades energéticas del motor se mul- tiplican: lunas térmicas, calefacción de los asientos... sobre todo en trayectos con paradas intermitentes. Por este motivo, desde la inicitiva concluyen que instalar una batería de calidad reduce en más de un 50% las entradas en el taller. Sin embargo, con un parque tan envejecido, resulta difícil que el mensaje cale.
Además de las temperaturas, la edad de la batería es igualmen- te importante. A medida que envejece la batería, su rendimiento disminuye debido a que la corrosión y la sulfatación impiden que ésta alcance su carga plena. Como ya se ha dicho, en los coches actuales, la batería no sólo abastece de energía al encendido y el arranque del vehículo, sino que forma parte de un complejo siste- ma eléctrico que suministra energía a una gran variedad de fun- ciones de confort y ahorro de combustible. Por ello, deben evitar- se los períodos largos sin usar el coche, ya que en muchos coches modernos la batería tiene que suministrar energía incluso con el motor apagado. Así pues, es recomendable que los conductores
hagan un viaje largo con el coche al menos una vez al mes, espe- cialmente en invierno.
En efecto: el frío, el hielo y la nieve no son lo único que castiga la batería del coche en invierno. El uso irregular del vehículo o, sobre todo, para trayectos cortos afecta a la potencia de arran- que de la batería. Un error frecuente de los conductores es pen- sar que la batería no tiene que suministrar energía con el motor apagado. Sin embargo, sistemas como las alarmas, las cerraduras de las puertas, la función Keyless-Go y los sistemas de navegación también necesitan energía cuando el coche está aparcado. Adicio- nalmente, el desempañador y la ventilación se someten a un uso continuo y más intensivo en invierno y todo esto contribuye a des- cargar la batería. Como consecuencia, si la energía de la batería no es suficiente, el motor ya no se podrá arrancar.
Con el avance de la tecnología en todos los sectores, especial- mente en el de automoción, hoy en día los coches son sistemas complejos equipados con una extensa electrónica. Por todo ello es importante recordar que, en este nuevo escenario, la batería es, li- teralmente, el corazón del coche, abasteciendo de energía a todos los componentes eléctricos, desde el encendido hasta los siste- mas de entretenimiento. De ahí la importancia cada vez mayor de que la batería funcione sin problemas en todas las circunstancias.
Finalmente, conviene también tener en cuenta que, para cambiar las baterías de los vehículos modernos, se requieren determina- dos conocimientos técnicos y herramientas especiales para, por ejemplo, interrumpir el circuito entre la batería y el ordenador de a bordo. Además, no siempre es fácil localizar la batería: en ocasiones está montada de forma compleja en el maletero o en el espacio para los pies. Por eso actualmente ya no es aconsejable que sea el propio conductor el que se encargue de cambiar la ba- tería. Una manipulación incorrecta de la misma puede provocar la pérdida de datos en las unidades de control del vehículo e in- cluso la avería del sistema start-stop. Si esto ocurriera habría que reprogramar los componentes electrónicos, lo que sería molesto, innecesario y, sobre todo, costoso.
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